Desinfección de Ozono en hoteles y apartamentos

El Ozono es una herramienta imprescindible para mejorar el rendimiento de cualquier hotel, de una manera natural y ecológica. Puede ser utilizado tanto para tratamientos ambientales de desodorización, como para la desinfección de aire y agua.

En los lugares de trabajo con ambientes enrarecidos se generan altas tasas de absentismo laboral debido al malestar en el trabajo cotidiano. Ello hace disminuir la cantidad y calidad del trabajo efectuado, además de empeorar los tiempos de adaptación al propio puesto de trabajo. La climatización de locales de tránsito público es un lugar especialmente expuesto a los focos de infección por transmisión aérea, siendo el aire el principal medio de contagio.

La ozonización elimina fulminante y completamente todo patógeno diseminado por el aire, garantizando una perfecta asepsia. Por tanto, el Ozono ayuda en gran medida a la Prevención en Riesgos Laborales.

Hay que tener en cuenta que, una vez realizada su función, el Ozono se descompone molecularmente, liberando Oxigeno e iones negativos, algo que aportará un ambiente refrescante y purificado, beneficiando el lugar de trabajo y mejorando claramente el ambiente para los usuarios del hotel. Mediante el Ozono podremos conseguir, de un modo artificial, un ambiente limpio y puro como el que encontraríamos en la alta montaña.

Olores y sensaciones sutiles son a menudo decisivas para conseguir el máximo confort y memorable recuerdo del cliente, lo cual, además de hacer lo más larga, segura y placentera la estancia del cliente, tendrá por finalidad provocar que repita estancia en un futuro y que comparta sus mejores comentarios que atraerán a nuevos clientes.

Lineas de actuación


Salas de reuniones y conferencias
Por el importante peso en la generación de ingresos que tienen para el hotel, estas estancias merecen una especial atención. Así, se hace esencial perseguir un confort que, incluso al nivel más sutil, resultará vital para atraer a nuevos clientes y afianzar a los actuales para evitar que terminen migrando hacia la competencia.

Con la ozonización oxigenaremos el ambienteenrarecido debido a periodos de cierreprolongados de la sala, reduciremos la pesadez ambiental debido a las largas reuniones, evitaremos la confusión de distintos olores por contaminación cruzada, generados por el tabaco, comidas, muestrario de productos y olores corporales de todo tipo. Evitaremos el contagio de enfermedades, tan propenso en ambientes tan herméticos y llenos de personas.

Gimnasio
Estos son lugares donde se acumulan no sólo malos olores, sino los microorganismos que los generan. Resulta irónico que, siendo el gimnasio un lugar al que se acude buscando salud, el ejercicio, al exigir de los pulmones una respiración más intensa, en muchos casos, comporta un peligro latente contra la misma salud. Con el
Ozono obtendremos un ambiente más fresco, eliminando malos olores, virus, bacterias y cualquier agente patógeno, consiguiendo recintos más agradables y saludables, al que nos permitirá disfrutar de un ejercicio más liviano debido a la presencia de un aire más puro. Con la oxigenación extra afrontaremos el ejercicio con más energía.

Piscina
El vaso de una piscina tratado con Ozono evitará y eliminará hongos y bacterias que producen infecciones y malos olores. Se eliminan los altamente cancerígenos Trihalometanos y compuestos órgano-clorados procedentes de la acción del cloro, protegiendo piel, cabello, ojos y garganta, a la vez que oxigena la piel, activando la
circulación sanguínea y limpiando los poros. Elimina los microorganismos resistentes al cloro. El Ozono desinfecta y desodoriza vestuarios y duchas. La increíble contaminación de saunas y spas desaparece, evitando la contaminación dérmica entre usuarios, recuperando la instalación su salubridad.

Ascensores
El fuerte olor de alcohol que despide una persona ebria puede olerse a metros de distancia. Lo mismo ocurre con el aroma de un perfume, el aliento de un fumador, con el que sufre halitosis o el que haya comido mucho ajo, con el hedor de un orín en una pared o el de una deposición en una esquina. Las moléculas de olor indicaran procesos biológicos realizados por diversa fauna microbiológica Virus, bacterias, esporas, hongos, etc., habitan y se reproducen fácilmente en ambientes cerrados como es el caso de los ascensores, atiborrados de forma intermitente por gran variedad de personas, algunas saludables, pero otras con sistemas inmunológicos debilitados o, como en el caso de los bebes,poco desarrollados y otras con todo tipo de dolencias y patologías. Son lugares en los que se comparte desde muy cerca el aire exhalado por enfermos, donde los vapores de la transpiración de la piel y la respiración aumentan el índice relativo de humedad, con la cual aumentara la proliferación de colonias microbiológicas.

Además, muchas de estas cabinas descienden a subterráneos, donde el aire queda anegado con efluvios contaminantes de todo tipo, como por ejemplo emanaciones del subsuelo del peligroso gas radón, filtraciones de bajantes de aguas sucias y de cloacas, olores de combustible de sistemas de calefacción centralizada, cloro de piscinas ubicadas en el mismo edificio, desinfectantes con los que se procuró higienizar la cabina, CO2 de automóviles junto con hedores de alimentos de los muelles de carga de parkings subterráneos, etc. Y a ello hay que añadir que ese aire se canaliza en ascenso a través del hueco del ascensor, manteniendo esa contaminación de forma casi constante en la cabina. Con todo ello, comprenderemos el nivel de exigencia que se hace necesario para una ventilación de cabina con aire externo que difícilmente existirá.
En definitiva, son lugares poco o nada ventilados, donde enfermar resultara mucho más sencillo que en ambientes abiertos. El Ozono representa un método de gran eficacia en la eliminación de microorganismos, restaurando un olor saludable y natural en tan reducidos espacios. Tratamientos de choque periódicos en la cabina garantizaran ese necesario estado de higiene y un sistema continuo de ozonización permitirá un mantenimiento óptimo de dicha salubridad, pudiéndose señalar dicho estado mediante un indicativo en el propio ascensor.